ventas!
Bao Panceta
Panceta lacada cinco horas, cebolleta china, salsa hoisin de la casa y un punto de cilantro fresco.
Veinte metros cuadrados, una plancha que no para, dos cocineros que gritan en cantonés y una cola en la puerta que es la mejor crítica que un sitio puede tener.
No tenemos sala bonita. No tenemos camareros con guion. Lo que tenemos es bao que sale humeando, dumplings de la sartén al plato en treinta segundos, y arroz frito que sabe a wok de verdad.
Mueve la barra y te decimos qué pedir. Si pasas del 4, te invitamos a un bao gratis para apagarlo. Si pasas del 5… reza.